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Crimen y Corrupción

Perú: escalofriante confesión de violador lleva a pedir castración química para abusadores de menores

Juan Antonio Enríquez fue detenido el 16 de abril después de que las cámaras de seguridad lo mostraran secuestrando a una niña de 3 años

Mayo 3, 2022 10:51am

Updated: Mayo 3, 2022 2:14pm

El mes pasado, los peruanos se conmovieron al conocer el secuestro y posterior violación de una niña de 3 años por parte del llamado "Monstruo de Chiclayo", lo que llevó a miles de personas de todo el país a salir a la calle para protestar y exigir la castración química del responsable.  

Según fuentes periodísticas peruanas, el violador, Juan Antonio Enríquez, fue detenido el 16 de abril después de que las cámaras de seguridad lo mostraran secuestrando a Damaris, de 3 años, y transportarla en su coche para ir a su casa de Chiclayo, donde la violó.

Al ser interrogado sobre el paradero de la niña, el violador, de 48 años, mencionó a la policía que la había raptado a la salida de un complejo de departamentos en las afueras de la ciudad de Chiclayo. Cuando la policía acudió al domicilio de Enríquez, encontró a la niña atada y esposada. Posteriormente fue llevada a una clínica local donde se confirmó que había sido agredida sexualmente.

El "Monstruo de Chiclayo" confiesa

Recientemente, la policía dio a conocer la escalofriante confesión de Enríquez, la cual fue reseñada por ADN América.

En palabras del propio "Monstruo": "La llevé a mi casa para violarla porque estaba borracho".

Enríquez describió entonces que vio a Damaris sola fuera de un complejo residencial y la obligó a subir a su coche. Tras llevarla a su casa, admitió haberse grabado violando a la niña.

"La menor que se ve en los vídeos es la que secuestré y llevé a mi dormitorio. Allí es donde grabé con mi móvil los actos sexuales que se ven en el vídeo", confesó.

El violador también confesó que ató a la menor para "evitar que se escapara" y que planeaba dejarla en una calle vacía después de terminar con ella.

"Decidí esconder a la niña en el segundo piso de mi casa. Para que no se escapara, le até los pies con cinta de embalar, pensando que después podría dejarla en alguna calle abandonada o en un lugar remoto", comentó.

Peruanos exigen justicia y queman la casa del "Monstruo"

Vecinos de Chiclayo y la opinión pública peruana han exigido en las últimas semanas justicia para Damaris, mediante la sentencia de cadena perpetua para el violador, quien actualmente cumple nueve meses de prisión por su delito.

Enfurecidos por la clemencia de la sentencia, los peruanos salieron a la calle para protestar por la decisión del tribunal e incluso quemaron la casa de Enríquez, según varios vídeos que circularon por las redes sociales.

Con el tiempo, también empezaron a escuchar exigencias de castración química para los abusadores de menores, lo que llevó al gobierno a enviar un proyecto de ley al Congreso que propone convertir el castigo en ley. El ministro peruano de Justicia y Derechos Humanos, Félix Chero, anunció la legislación en una conferencia de prensa el mes pasado y señaló que la medida pretende hacer frente a los "delitos contra la libertad sexual".

Sin embargo, algunos críticos se han manifestado en contra de la legislación. Según Matilde Cobeña, abogada de la Defensoría del Pueblo, la castración química para los violadores de niños es "ineficiente".

"Es una medida ineficiente como método preventivo contra los delitos contra la libertad sexual. Ya tenemos las penas máximas en el Perú. Tenemos la cadena perpetua como pena. ¿Esto ha disuadido a los agresores? ¿Ha contribuido a reducir la violencia contra los niños y adolescentes?", cuestionó en RPP Noticias.