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Opinión & Crítica

Revocación de AMLO: peligros de la acumulación de poder

En México se uso el mismo modelo electoral usado por Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia

A London newspaper rack holding several international newspapers
A London newspaper rack holding several international newspapers | Shutterstock

Abril 12, 2022 6:08pm

Updated: Febrero 19, 2023 9:50am

Este 10 de abril de 2022 culminó la primera consulta en México para determinar la permanencia en la presidencia de  Andrés Manuel López Obrador (AMLO), mediante un instrumento diseñado por AMLO y su partido, con el objetivo de copiar lo sucedido en Venezuela y Bolivia en años anteriores.

Un 91% de los casi 17 millones de mexicanos que acudieron a las urnas votó a favor de la permanencia de AMLO, mientras un 7,5% se pronunció en contra.  Sin embargo, para que la votación fuera vinculante, el Instituto Nacional Electoral (INE), organismo independiente que supervisa el proceso, había establecido que se requería el voto del 40% del padrón electoral (37,000,000) y que una opción obtuviera mas del 50% de los votos. Lo cual no se logró.

La oposición y la ciudadanía decidieron no acudir a esta convocatoria viciada y como resultado, solo acudió a las urnas el 17% de los votantes.

¿Por qué AMLO promovió una revocación de mandato contra sí mismo?

El objetivo de este proceso nunca fue la revocación de AMLO, si no su ratificación, parafraseando el lenguaje utilizado por sus mismos aliados. Y ahora que el ejercicio de Revocación de Mandato no cumplió con el requisito de participación ciudadana, será el Tribunal Electoral, quien emita el resultado final.

Desde su creación legal, el objetivo de la consulta fue tener a AMLO, el mayor activo electoral del partido MORENA, en las boletas electorales, incluso para obtener las firmas de apoyo requeridas por la ley para convocar a esta votación.

Por tanto, la consulta tenía varios objetivos:

  • Evidenciar el apoyo popular a AMLO, con el fin de legitimar la probable extensión de su mandato, con el modelo usado por Chávez en Venezuela y Evo Morales en Bolivia.
  • Ejercitar sus movilizaciones electorales utilizando el poder del Estado, ejercicios para medir el músculo de movilización de sus aliados en diversos gobiernos.
  • Debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE), para modificarlo y renovarlo con una nueva ley electoral, que lo colocaría bajo el mandato directo de AMLO y sus empleados.

Con estos objetivos, el proceso, desde su inicio, ha estado plagado de irregularidades, ilegalidades y trampas. Si bien incorporaron la consulta de Revocación de mandato en la Constitución mexicana, y se dieron un plazo para emitir la ley correspondiente, no lo cumplieron.

De modo también irregular fueron obtenidas las firmas que se requerían para la convocatoria a la votación, más de 3 millones, al ser financiadas y movilizadas desde los gobiernos de MORENA, estatales y municipales, incluyendo la movilización de beneficiarios de  programas federales como las personas de la tercera edad.

La presión de AMLO para obtener las firmas desde el Estado fue tan grande, que incluso registraron firmas de muertos, de presos, y hasta de mascotas, según dio a conocer el Instituto Nacional Electoral (INE), a quien los aliados del presidente mostraron como enemigo y señalaron como responsable de cualquier falla en la votación.

El discurso para obtener las firmas fue igualmente engañoso, invitando a ratificar a AMLO, frente a sus supuestos enemigos. Del mismo modo las estructuras oficiales fueron empleadas a tope, con dinero y tiempos públicos.

El INEl, al ser una de las instituciones autónomas del estado mexicano, y no estar aún bajo el control del presidente, se convirtió en el ejecutor legal de este ejercicio electoral, pero, paradójicamente, tanto el presidente como la Cámara de diputados bajo sus órdenes, le recortaron el presupuesto, para hacer casi imposible la votación.

Aun así con el presupuesto ordinario, el INE logró instalar mas de 67,000 casillas de votación y hacer la promoción de la consulta. Hubo algunas controversias constitucionales en torno a este proceso que llegaron hasta la Suprema Corte, donde se evidenció que este órgano también está bajo el control político de AMLO.

Es importante notar que, durante la campaña, no hubo ninguna declaración de los partidos opositores que animaran a los electores a votar en contra de AMLO; el vacío hizo que la propaganda oficial pareciera una pelea contra el humo.

Los enormes gastos de propaganda en todo el país se notaron en los anuncios, carteles y brigadas que recorrieron todas las ciudades. Los funcionarios públicos de todo nivel, violando la constitución que ellos mismos aprobaron, así como diversas leyes (incluso penales), hicieron propaganda en eventos, en redes y otros medios.

El mismo día de la consulta, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) difundió un mensaje desde su cuenta oficial en Twitter en el que instó a votar. Acto contrario a la ley en México, dado que las autoridades de todos los niveles de gobierno deben actuar con imparcialidad en los procesos electorales. Tras su publicación, el INE tuvo que intervenir y le ordenó que retirara el tuit.

Por ello, de los los resultados de esta votación, podemos concluir:

  • A pesar de los millones de beneficiarios, del acarreo de votantes y de la propaganda ilegal, el apoyo popular espontáneo a AMLO ha disminuido constantemente, llegando a menos de la mitad de los votos que lo eligieron en 2018. Lamentablemente no hay opciones opositoras que puedan capitalizar este creciente rechazo.
  • Las estructuras electorales, personas movilizadas con presupuesto público, demostraron una eficiencia promedio de 10% del padrón, suponiendo que todos fueron movilizados y pagados por votar. Lo cual es una fuerza electoral considerable, pero no suficiente. El voto voluntario fue difícil de contabilizar, ya que los votantes fueron, en su mayoría personas movilizadas por recibir beneficios del gobierno, especialmente ancianos.
  • El INE hizo un trabajo espectacular, los ciudadanos que presidieron las casillas mostraron una actitud cívica ejemplar y la ciudadanía en general no cayó en el engaño. De todas formas, AMLO ha acusado al INE de boicotear el proceso, a pesar de haber obtenido el 90% de los votos a su favor.

Las intenciones de AMLO y su Cuarta Trasformación (4T) han quedado frenadas por el momento, pero esto puede provocar que se redoblen las medidas orientadas a obtener el control total de las instituciones mexicanas y la acumulación constante de poder.