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Policiales

Hombres armados secuestran a cubanos en Haití

Dos cubanos residentes en Haití fueron secuestrados en Puerto Príncipe por "individuos armados", informó la Embajada de Cuba en el país

Individuos armados secuestran a dos ciudadanos cubanos en Puerto Príncipe
Individuos armados secuestran a dos ciudadanos cubanos en Puerto Príncipe | Tomada de El Tiempo/Dieu Nalio Chery

Diciembre 22, 2021 2:21pm

Updated: Diciembre 22, 2021 2:21pm

Dos ingenieros cubanos, Andrid Alfredo Abad y Enides Galano, fueron secuestrados en Haití en medio de una ola de inseguridad y violencia en el país caribeño.

Según el comunicado del Ministerio cubano de Relaciones Exteriores, Abad y Galano "llegaron a Haití a través de contratos individuales de trabajo con la compañía Autoplaza, cuyo propietario informó del hecho a la embajada".

El secuestro de los dos cubanos -ambos originarios de Moa, provincia de Holguín- ocurrió cuando las víctimas "se dirigían a realizar unos trámites migratorios", indicó en un comunicado la delegación diplomática.

La embajada cubana "notificó a las autoridades haitianas el caso, con el objetivo de encontrar una pronta solución". Según aseguraron los funcionarios del régimen "mantendrán informados a las contrapartes cubanas correspondientes y familiares, como parte de los procedimientos consulares previstos para este tipo de situaciones".

El secuestro también fue confirmado por la Asociación de Cubanos Residentes en Haití.

La noticia causó conmoción en la prensa y la comunidad cubana, pero mayores han sido los trastornos del país latinoamericano, donde el secuestro se ha convertido en un medio de vida para las pandillas que asolan campos y ciudades, allí donde el Estado ha perdido toda influencia.

El secuestro en octubre de este año de 18 personas, 16 estadounidenses, un canadiense y un haitiano que formaban parte de un grupo religioso a manos de una banda conocida como 400 Mawozo, algo así como ‘400 del pueblo’, confirma la dimensión que han tomado las pandillas en reemplazo del Estado. 

En ese contexto las bandas de delincuentes, cada vez más armadas, han encontrado en los secuestros la forma de ganar poder y dinero. Entre julio y septiembre se contabilizaron 221 secuestros. Más de dos personas diarias entre los que hay comerciantes, vendedores ambulantes, médicos, estudiantes, niños y religiosos, muchos religiosos.

Los secuestros se convirtieron en un negocio tan lucrativo que actualmente son secuestradas ocho personas diarias, 119 en los últimos 15 días, según el Centro de Análisis e Investigación de Derechos Humanos (CARDH), un grupo local sin ánimo de lucro que contabiliza 36 estadounidenses raptados en 2021.

Hasta ahora, secuestrar extranjeros ha sido un negocio rentable donde la tarifa media para empezar a hablar es de un millón de dólares para los blancos, y de 100 000 dólares para los locales. 

“Este país está boca abajo, no se puede caminar, salir de Puerto Príncipe ni estar en la calle cuando se pone el sol. Si seguimos así, el próximo paso serán los saqueos”, dijo a El País Francine Sabalo, una joven de 28 años que vende alimentos en Puerto Príncipe.

El país experimenta un aumento de la violencia, una situación que ha empeorado tras el asesinato, en julio, del presidente Jovenel Moïse, supuestamente a manos de un comando armado integrado por exmilitares colombianos.

Actualmente existen unas 150 pandillas activas en Haití, según un recuento realizado por la Fundación Je Klere (FJKL) en agosto. Las más fuertes son los 400 Mawozo y el G-9. Ambas facciones se han repartido la ciudad de Puerto Príncipe. Su poder es tal que Naciones Unidas tuvo que negociar con ellos que les permitieran descargar y repartir la ayuda humanitaria enviada tras el terremoto.