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Salud

La cuarta parte de Sri Lanka sufre escasez de alimentos tras golpe de Estado

El brusco cambio a la agricultura ecológica redujo las cosechas locales y agravó los problemas económicos

A porter carries a sack of imported onions at a market in Colombo, Sri Lanka, July 29, 2022
Un cargador lleva un saco de cebollas importadas en un mercado de Colombo | Voice of America

Agosto 5, 2022 7:42pm

Updated: Agosto 5, 2022 10:37pm

El colapso económico que impulsó la destitución del presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa ha continuado. En particular, ha afectado la seguridad alimentaria de la población, ante el aumento de los precios del combustible y los fertilizantes.

Alrededor de una cuarta parte de los 22 millones de habitantes de la isla asiática no tienen acceso a una alimentación adecuada, según el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

"Alrededor de 6,3 millones de personas en Sri Lanka sufren inseguridad alimentaria. Esto significa que no pueden acceder a una dieta nutritiva de forma regular, con unos 5,3 millones de personas que reducen las comidas o las saltan", declaró a Voice of America Abdur Rahim Siddiqui, director del PMA en Sri Lanka.

Las dificultades para importar alimentos y combustible en Sri Lanka, debido a las bajas reservas de divisas, se agravaron cuando el gobierno ordenó el año pasado un cambio brusco para favorecer la agricultura ecológica, lo que redujo las cosechas locales, agregó el citado medio.

La inflación de los alimentos alcanzó el 90% el mes pasado, con aumentos en los precios de productos básicos como el arroz y las verduras al doble de lo que eran el año anterior.

La familia Rajapaksa, quien domina la política de Sri Lanka desde hace mucho tiempo, gestionó mal la economía con políticas como la expansión del ejército en tiempos de paz y la firma de grandes proyectos de infraestructura financiados por China que no podía pagar.

Los Rajapaksas han sido destituidos uno a uno este año mientras la economía se descontrolaba. Finalmente, la situación explotó con la expulsión de Gotabaya de su residencia oficial por una turba que pidió su dimisión el 9 de julio.

Además de la crisis alimentaria, la escasez de combustible ha afectado a una gran parte de la sociedad de Sri Lanka, ya que el transporte público y la capacidad de cocinar los pocos alimentos que las familias pueden conseguir se han visto afectados por esta situación.

El PMA puso en marcha un programa de alimentos de emergencia para atender a más de 3 millones de personas de los grupos más vulnerables de Sri Lanka, como las mujeres embarazadas y lactantes, así como los niños en edad escolar.

El país actualmente negocia un rescate con el Fondo Monetario Internacional, pero varios observadores advirtieron que faltan meses para llegar a un acuerdo definitivo.

"No podemos importar alimentos porque no tenemos dólares y a nivel interno hay escasez. Las cosechas de una parte del país no pueden enviarse a la otra debido a la escasez de diesel y gasolina. Las cosas no harán más que empeorar durante un tiempo", explicó Jehan Perera, director ejecutivo del Consejo Nacional de la Paz en Colombo.